Director of the Kuwait Field Hospital, Suhaib Al-Hams:
▪ The crisis at the hospital is not new; it is an ongoing accumulation since the announcement of the end of the war, with no tangible improvement in the medical situation.
▪ The crisis began with a severe shortage of medical supplies, from saline solutions to antibiotics, painkillers, disinfectants, and equipment, and ended with a fuel shortage.
▪ The administration was forced to resort to costly alternatives to provide generator oils and ambulance spare parts, but these exceeded its financial capacity.
▪ The hospital needs about 1000 liters of diesel per day to operate its main generators, and it cannot be secured locally amid the economic crisis and the توقف of supplies through “OCHA” and the World Health Organization.
▪ The hospital serves about 3,000 patients a day and performs around 50 surgical operations, 10 endoscopy procedures, and at least 10 births.
▪ Free ambulance services have now stopped completely due to the fuel crisis.
▪ The hospital received yesterday half of its daily fuel need, which allowed some departments to be restarted partially, but running out of the quantity could return the situation to square one.
▪ The health system in Gaza has been collapsing for years because of the blockade, and the crisis worsened after the destruction of the main headquarters of the Kuwait Hospital in Rafah.
▪ The hospital provides 90% of its services free of charge and has not received any official shipment of medicines since 18 March/آذار of last year.
▪ The hospital was forced to freeze scheduled surgery lists until the end of the year because of a lack of resources.
▪ Intensive meetings were held with international bodies over the past three days, and they were called on to assume their responsibilities and stop the disaster before the health situation gets out of control.
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Comités de Resistencia en Palestina: ▪La escalada sionista continua en la Franja de Gaza y el bombardeo criminal que tuvo como objetivo la Universidad Islámica de la ciudad de Gaza y que llevó a la muerte de tres de sus guardias constituyen un nuevo crimen que se suma al registro sangriento de la ocupación y revela una vez más su desprecio por las vidas de nuestro pueblo palestino y su total desdén por todos los acuerdos, entendimientos y esfuerzos encaminados a consolidar la calma y poner fin a la agresión. ▪La continuidad de la ocupación en sus crímenes y violaciones refleja su insistencia en continuar la agresión y eludir sus compromisos, aprovechando la ausencia de rendición de cuentas y de responsabilidad internacional. ▪Atribuimos al enemigo sionista y a lo que se denomina Consejo de Paz la responsabilidad total por este crimen y sus consecuencias, y ponemos a los mediadores y a las partes garantes ante sus responsabilidades directas de actuar de manera urgente y seria para obligarlo a detener su agresión, respetar sus compromisos y adoptar medidas prácticas que impidan la continuación de los ataques contra nuestro pueblo, sus propiedades y sus instalaciones civiles. ▪Llamamos a los libres del mundo, a los pueblos libres y a las instituciones de derechos humanos y humanitarias a intensificar las movilizaciones populares, legales y mediáticas pacíficas, a exponer los crímenes de la ocupación y a ejercer una presión internacional real para que se haga rendir cuentas a los responsables. ▪La sangre de nuestros mártires no será una cifra pasajera, y los derechos de nuestro pueblo palestino no caerán por el silencio o el desdén; tampoco los crímenes continuados de la ocupación otorgarán legitimidad alguna a su agresión.

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